—¡Aléjate de ese auto!
—¡Aléjate de ese auto! El grito del propietario hizo eco en todo el taller. Pero el niño ni siquiera levantó la vista. Lo primero que llamaba la atención no era su rostro. Eran sus manos. Cubiertas de grasa, aceite y polvo, como si hubiera pasado media vida reparando motores. Su ropa estaba desgastada. Sus zapatillas … Читати далі —¡Aléjate de ese auto!